sábado, 20 de febrero de 2016

De Bilbao, Pues


Todos sabéis lo mucho que nos gustan los trabajos de Francis de Blas porque os lo hemos contado aquí refiriendonos a grandes ejemplares , aquí conociendo sus spaniels, aquí en retratos reales, aquí, aquí y aquí.

Francis, como es de Bilbao, se pone a retratar y no para... Novedades Blasinianas:

Dumby años 30. Óleo sobre tabla.

Sira Retrato Póstumo. Óleo sobre lienzo.

Estudio de Cabeza de Saluki. Óleo sobre tabla.

Lúa con Traje de Amazona. Pastel sobre papel.

Pepi, Dálmata Romántica. Grafito y lápiz blanco sobre papel kraft.

Sofía, Grifón de Bruselas. Grafito y lápiz blanco sobre papel kraft.

Teckel Togado.

Roger, minino galante, con Parche y  Traje del S. XVIII . 
Grafito y lapices de colores sobre papel kraft.

Buky , Azul Ruso, Buky porta rica armadura. Óleo sobre lienzo.

Como podéis ver en su web, Francis también realiza retratos humanos preciosos.

Actualización, lo que les decía, no para:

Retrato Familiar de Pepo, Quillo y Tiza. Tres Scottish en Traje de Gala 











martes, 16 de febrero de 2016

Los Spaniels Viajeros del Sr. Earl


Todos sabemos que los grandes pintores caninos son sobre todo ingleses. Esto lógicamente, se debe a la gran importancia que, en general, nos han dado los ingleses a los perros. El señor George Earl ha sido uno de los más importantes pintores caninos, las 20 obras que expuso en la Real Academia entre 1857 y 1882 eran todas de perros. Nuestras favoritas, por la abundancia de spaniels y la partida inminente hacia la aventura de la caza, son las siguientes:

Coming South Perth Station. George Earl 1895 Museo Nacional del Ferrocarril Reino Unido

Going North Kings Cross Station. George Earl 1893 Museo Nacional del Ferrocarril Reino Unido


El museo Nacional del Ferrocarril del Reino Unido, tiene una magnífica colección de arte, que se puede visitar cómodamente on line:

http://www.nrm.org.uk/ourcollection/art

miércoles, 10 de febrero de 2016

Scolopax Rusticola, Woodcock, el Patronímico de mi Nombre


Hablábamos en la entrada anterior sobre los orígenes de mi primer apellido, spaniel, que si bien es sabido hace referencia a inciertos orígenes españoles, es un hecho que se nos clasifica como tal en Inglaterra, previo breve paso por Francia.

Durante el siglo XVII, otros autores dejan anotadas más subdivisiones entre mis congéneres, a saber, springing-spaniel, para los que forzaban la caza, saltando, se deduce y pointing-spaniel para los que la mostraban.

De la primera, se realizó una segunda diferenciación por tamaño, pasando a llamar a los más pequeños, cocking-spaniel, dada su habilidad en la caza de la becada, woodcock, y en esta misma época empiezan a aparecer entre la nobleza algunos toy procedentes de China y Japón, los de China pudieran ser Shihtzu, ya que consta que los primeros Pequineses que llegaron a Inglaterra no fue hasta bien mediado el siglo XIX ya habiéndo entrado el Ejército Británico en Pekín. Los japoneses bien podría ser el Chin y es con dos ejemplares blanco y naranja de esta sangre oriental, junto con la del ya conocido desde finales del siglo XVI, King Charles Spaniel con la que en el principio del siglo XVIII, el duque de Marlborough, en Blenhein Palace da comienzo a la formación del Cocker.

Carlos II de Inglaterra, Jacobo II de Inglaterra, la hermana de ambos, María, y sus Spaniel Van Dyck

Condesa Egmont Pignatelli y su Spaniel Alexander Roslin 1763


Fotografía tomada en Bleheim Palace en 1898 de los perros del Duque de Marlborough



viernes, 5 de febrero de 2016

Doctor Caius


En aquel tiempo, el doctor John Caius, médico de su majestad Isabel I de Inglaterra y otros miembros de la real familia y, sospechando nosotras que la salud de estos debía de ser excelente a merced del trajín que el buen doctor se traía dedicando su tiempo a a: Re-fundar colegios, ser acusado de ateo, coleccionar vestimentas y ornamentos católicos, diseñar un monumento para su propia sepultura, inspirar, o no, a Sakespeare en algún personaje, presidir el Colegio de Médicos.... ¡Y! escribir y describir perros ya denominados por él spaniels: Land Spaniel, para los que realizaban sus trabajos en tierra firme, Water Spaniel, para los que trabajaban zambulléndose y otros que describe como Spaniel manto blanco, a veces manchado de rojo, en fin que entre trajín y descripción, descripción y presidencia, escribió un estudio de los Perros Británicos, primero en latín:

De Canibus Britannicis Liber

Y después, en inglés:

Of Englifhe Dogges

He aquí, la primera historia escrita de los perros británicos, familia a la que pertenezco. Gracias doctor Caius.




domingo, 31 de enero de 2016

El Tuteo de Don Fernando


¿Somos capaces de calcular cuánto ha costado a la humanidad elaborar el código de conducta civilizada que ahora se desmorona? ¿Qué cantidad de doma tuvo que experimentar la especie para que, por ejemplo, sus crías cedieran su asiento en el autobús los adultos desgastados y a las hembras visiblemente encintas? Nada más simple, en cambio, que ese tirón con que me derribó mi perro al acudir a un olor sexual irresistible; ventajoso, sin embargo, para mi perro, que, al verme en el suelo, vino a lengüetearme el rostro. Lo he recordado hoy cuando, en el Metro, yendo a ocupar un sitio libre, se me ha adelantado de un empujón una niña de siete u ocho años, azuzada por su madre. Al mirarme no era triunfal el destello de sus ojos, sino desdeñoso. No exento, ciertamente, de belleza: la de un animalillo joven contemplando altanero al macho torpe. Todos esos siglos de doma están abocados a un fracaso final. La descarnada lucha, más que por la vida, por la posesión deprisa y a ultranza, aliada con el prestigio de lo natural y lo espontáneo, entendiendo por tal el empellón y la zancadilla y el todos iguales, pero a ver quién puede más, ha supuesto una crisis para las normas que regulaban el trato en la vida social. Normas ciertamente convencionales, incómodas muchas veces, a contrapelo de lo que pide el cuerpo, pero con el mérito de haber sido pensadas en favor de otro. No me refiero, claro es, a las que significaban sumisión a diferencias injustamente impuestas, sino a las que expresaban una voluntad de autocontrol, y a la vez, de respeto a los demás y a sí.
El tuteo, pavorosamente extendido, es una de las manifestaciones más visibles de esta crisis. Al terminar una de mis últimas clases, se me acercó una alumna de fino aspecto; no quiso ofenderme con su pregunta: “¿Has publicado algo sobre esto que nos has dicho?”. Ya era incapaz de entender la diferencia entre nuestros respectivos papeles sociales. [...] Me contaba una dama amiga su estupor cuando, en una clínica de lujo, al disponerse el enfermero a afeitar el pubis a su esposo, preparándolo para una operación, le decía jovial y estimulante: “Hala, que te voy a dejar pelado como un niño”. Su esposo es uno de los más respetables varones de nuestro país; pero no merecía el usted del respeto más que el más pobrecillo paciente, en trance de tanta humillación.
Si en lugares tan serios se tutea a mansalva, cuánto más en el imperio de la trivialidad. Allá van entrevistadores y entrevistadoras de los audiovisuales expeliendo tús como flatos de campechanía, lanzados a diálogo con desconocidos visibles o invisibles, pero fugazmente entrañables, que les corresponden de igual modo, felices por llamar Isabel o Luis a tan famosos durante un minuto. Y si Isabel o Luis entablan coloquio con un importante, pongamos un Nobel; ¡cuánto de su prestigio les alcanzará si lo tratan con ese tú gorrón de famas!

Tal allanamiento empezó entre comunistas y fascistas. La distinción en el trato basada en la distinción entre personas era injuriosa, liberal y elitista. Los camaradas quedaban igualados mediante esa ficción verbal; por supuesto, solo mediante ella, pero satisfacían el resentimiento contra lo superior que nutre tales ideologías. Poco a poco, el igualitarismo de trato ha empapado la sociedad entera, ya sin significado político, pero sí psicosocial. No entra en mis competencias analizarlo, aunque percibo que desempeña diversas funciones. Una muy visible es la de forzar connivencias beneficiosas. El profesor, por ejemplo, que acepta o fomenta el tuteo de sus alumnos puede sentir protegida su posible incompetencia por la camaradería en el aula. El tuteo indiscriminado: anulación de diferencias naturales, trivialización de las relaciones humanas, falso desmantelamiento de la intimidad, destrucción de señales imprescindibles para un funcionamiento social civilizado.
Don Fernando Lázaro Carreter. El Dardo en la Palabra 1990. 


¿Y ustedes qué opinan?


lunes, 25 de enero de 2016

Pinka Alma Máter de Flush


Sin lugar a dudas, el cocker literario  más reconocido es Flush, de Virginia Woolf. Su alma máter, Pinka, cocker real de la escritora, es también moderadamente conocida puesto que aparece con la autora en diferentes fotografías:

Virginia Woolf y Pinka

Virginia Woolf, PInka, Vita Sackville-West y Pippen, 1933

Leonard Woolf y Pinka



jueves, 21 de enero de 2016

Espartanas


A nosotras también nos gustaría haber ido a cazar y encontrarnos con Hércules y con Cadmo... Mamy nos llama espartanas por la mañana, cuando salimos anunciando nuestra presencia a todo ladrido:


TESEO.-Vamos, que uno de vosotros busque al guardabosque. Ya hemos cumplido nuestros ritos; y como aún estamos en la vanguardia del día, quiero que mi muy amada oiga el concierto de mis lebreles. Soltadlos en el valle occidental, digo, y traedme al momento al guardabosque. Ahora vamos, bella reina, a la cumbre de la montaña, y desde allí prestaremos oído a la confusión armoniosa de los perros y del eco reunidos.

HIPÓLITA.-Cierto día me encontré con Hércules y con Cadmo, cuando cazaban osos en un bosque de Creta, con perros de Esparta. Nunca he oído más alegre bullicio; no solamente la selva, sino también el cielo, las fuentes y todos los campos de las cercanías parecían confundirse en un mutuo acento. Jamás he oído disonancia tan musical, trueno tan armonioso.

TESEO.-Mis sabuesos son de raza espartana; tienen largas mandíbulas y rufo el pelo; sus orejas colgantes barren el rocío de la mañana; las piernas arqueadas y una papada como los toros de Tesalia. Son lentos en perseguir, pero sus ladridos parecen tañidos acordados de campanas. Nunca en Creta, Esparta o Tesalia se dio la señal del alalí con mayor armonía de gritos, ni respondieron más alegres las llamadas de las trompas. Juzgádlo cuando lo oigáis... 

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO. William Shakespeare

Acto Cuarto, Escena Primera, Entrada Tercera


Hércules lucha contra Geriones y su perro Ortro yace muerto 
Vaso calcídico  540 a.C.