El lilo dice mamy que se ha portado fatal este año, así que, no lo sacamos.
Todos recordaréis que a principios del verano pasado se vinieros a vivir a la huerta de Tizón Zipi y Zape, Zipi, a pesar de estar castrado, nos salió aventurero y se iba por ahí con un gatazo callejero a recorrer mundo, hace dos meses que no ha vuelto... Un disgustazo, entre tanto Zape que espera la llegada de un nuevo hermanito gatuno, se dedica a sus labores gatuniles: limpiarnos la huerta de alimañas, lo malo es que no debe estar muy puesto en morfología zoologica, de un tiempo a esta parte se confunde y en vez de acabar con los topos se dedica a las musarañas, que las pobres también nos hacen su trabajito en el jardín comiendose los insectos...
Como esperamos que deje ya de llover y poder pasar más tiempo en la huerta con Tizón y Marlen mientras mami planta lechuguinos y otras cosa vegetales tan insulsas... Ayer mamy dio su última cena de temporada y yo, que ya estaba al tanto, cuando pasé al salón a saludar, muy educadas somos, y a dar las buenas noches, después del aperitivo y antes de que se sentaran en la mesa, decidí hacer una demostración a los invitados que no conocen como mamy mis habilidades telequinésicas, y así, como quién no quiere la cosa, del plato a mi boca se vino el medio medallón de mousse de oca que se había quedado allí todo tristón. Un prodigio.
*La foto la hemos tomado prestada de la web del fabricante de la marca que mamy pone en casa.
Todos los días por la mañana, mamy da a Tizón y a Marlene un bocadillo, a nosotras no nos da, sólo el pienso por la noche, dice que ellos, como son labriegos de la huerta tienen que almorzar. ¡¡Qué morro!!